09 octubre 2026

Punto de vista.... Aplazar no es simplificar

 Bruselas lo llama simplificar. Yo lo llamo aplazar.

La normativa europea sobre inteligencia artificial , que entró en vigor el 2 de agosto de 2026 , establecía que debían cumplirse requisitos específicos para los sistemas de alto riesgo, como los que evalúan a los candidatos en un proceso de selección o conceden créditos a una persona. A partir de esta fecha, se ha ampliado el plazo en casi dieciséis meses, hasta el 2 de diciembre de 2027, a pesar de estar legalmente obligados a hacerlo.

Hay una razón, y conviene decirla. La propuesta de la Comisión, que entró en vigor el 27 de julio de 2023, ha tenido que aplazarse debido a la incapacidad de los organismos de normalización europeos para producir las normas técnicas pertinentes que ayudarían a saber cómo cumplir los requisitos. Exigir cumplimiento sin saber cómo demostrarlo habría sido un caos jurídico.
Pero la factura la paga quien no fijó ninguna fecha. Los proveedores ganan tiempo. La persona descartada por un filtro automático de currículums no gana nada, pierde. Muchos de estos sistemas ya funcionan, y hasta finales de 2027 la ley de IA no les exigirá gestionar sus riesgos ni la obligación para que una persona supervise sus decisiones.

Se dirá que el Ómnibus también trae cosas buenas. Es cierto. Refuerza la Oficina Europea de IA y añade dos prohibiciones nuevas. Cambia además una fecha abierta, ligada a la llegada de las normas, por fechas fijas. Son avances. Pero ninguno protege hoy a quien se enfrenta a un proceso de selección automatizado y otras practicas de utilización de la IA.

¿Qué queda mientras tanto? Algo que ya existía: el artículo 22 del Reglamento general de protección de datos, que limita las decisiones tomadas solo por una máquina con efectos importantes para la persona. Las autoridades deberían usarlo sin esperar a 2027. Creo que es lo mínimo.

Hace falta más. Un calendario público para las normas técnicas. Un compromiso expreso de no volver a aplazar. Me parece la prueba de que esta ley va en serio. Una ley que se pospone cada vez que toca aplicarla acaba siendo un manifiesto. El 2 de diciembre de 2027 no puede ser negociable.