11 julio 2024

La revolución silenciosa: cómo la IA está transformando el mundo laboral

La inteligencia artificial (IA) es, y seguirá siendo, una herramienta fundamental para el avance de nuestra sociedad en casi todos los ámbitos, incluido el laboral. Sin duda, es un poderoso catalizador para el cambio y el progreso global. Las preocupaciones sobre la gobernanza, la ética y la seguridad deben estar en primer plano a medida que las instituciones y las empresas trabajan para adoptar la IA de forma segura y responsable.

El impacto de la inteligencia artificial en el mundo del trabajo será significativo y de gran alcance. Por lo tanto, este cambio debe abordarse de manera proactiva para garantizar que los beneficios de la IA estén equilibrados con las necesidades de los trabajadores y la sociedad.


Un estudio del Fondo Monetario Internacional evalúa las posibles consecuencias de la inteligencia artificial en el ámbito laboral. Numerosas investigaciones señalan el potencial de la inteligencia artificial para sustituir puestos de trabajo. Sin embargo, serán muchas las situaciones en las que la IA complementará las tareas humanas. El informe del FMI considera ambas perspectivas.

Los resultados son sorprendentes: aproximadamente el 40% de los empleos a nivel mundial podrían verse influenciados por la IA. Tradicionalmente, la automatización y los avances informáticos han afectado principalmente a las labores repetitivas, pero la IA se distingue por su capacidad de impactar en trabajos que requieren alta especialización. En consecuencia, la IA representa un mayor desafío para las economías desarrolladas en comparación con los mercados emergentes y en vías de desarrollo, aunque también les brinda más posibilidades de aprovechar sus beneficios.

En las naciones más avanzadas, cerca del 60 % de los empleos podrían experimentar cambios debido a la IA. Cerca de la mitad de estos puestos potencialmente afectados podrían mejorar su eficiencia gracias a la incorporación de la IA. En el resto, las aplicaciones de IA podrían realizar funciones actualmente desempeñadas por personas, lo que podría disminuir la necesidad de mano de obra, provocando una posible reducción en salarios y contrataciones. En situaciones extremas, algunos empleos podrían incluso desaparecer.


Por otro lado, en las economías emergentes y los países de bajos ingresos, se estima que la exposición a la IA será del 40% y 26%, respectivamente. Estas cifras sugieren que en estas regiones, la IA causará menos alteraciones. No obstante, muchas de estas naciones carecen de la infraestructura y el personal cualificado necesarios para sacar provecho de la IA, lo que podría aumentar la brecha de desigualdad entre países con el paso del tiempo.

La Inteligencia Artificial está cambiando con rapidez el mercado laboral, creando nuevos tipos de empleos y mejorando los existentes. A medida que la IA continúe desarrollándose y evolucionando, seguirá impactando el mercado laboral, los tipos de empleos que están surgiendo y el impacto potencial en las tasas de desempleo y la economía en su conjunto.

Casi todos los sectores y ocupaciones se verán tanto beneficiados como afectados y que su velocidad de desarrollo no tiene precedentes con ninguna otra tecnología. Esta es una de las conclusiones que se extrae del estudio de Perspectivas de Empleo, editado por la OCDE.

El impacto de la inteligencia artificial en el empleo y la economía sigue siendo un tema controvertido. Aunque está creando nuevas posibilidades laborales, también está causando la eliminación de ciertos puestos de trabajo, principalmente en áreas que involucran actividades monótonas y automatizables.


Un informe del Foro Económico Mundial prevé que la mayoría de las innovaciones tecnológicas tendrán un efecto favorable en el empleo durante el próximo lustro. Se anticipa que el big data, las soluciones para combatir el cambio climático y proteger el medio ambiente, así como la ciberseguridad y el cifrado, serán los principales catalizadores de nuevas oportunidades laborales. Se pronostica que los avances en agricultura, las herramientas digitales, el e-commerce y la inteligencia artificial provocarán cambios significativos en el panorama laboral. Una cantidad considerable de empresas espera que, a pesar de la eliminación de ciertos puestos, el crecimiento en otras áreas resulte en un balance general positivo. Con excepción de los robots humanoides y no humanoides, se proyecta que todas las demás tecnologías generarán más empleos de los que eliminarán en los próximos cinco años.

Los efectos de la IA en el desempleo no serán uniformes en todas las regiones e industrias. Se anticipa que el sector industrial experimentará una reducción significativa de puestos, mientras que se espera un notable crecimiento en los campos de la salud y la educación.

La influencia de la inteligencia artificial en las funciones laborales y los empleos provocará cambios en las competencias requeridas. Aunque las compañías que implementan IA afirman ofrecer formación en este campo, la carencia de habilidades sigue siendo un obstáculo considerable. En este sentido:

• Las iniciativas gubernamentales jugarán un papel crucial, no solo para fomentar la capacitación de los trabajadores, sino también porque una parte importante de esta formación se lleva a cabo en el ámbito educativo formal.

• La IA puede aportar ventajas para mejorar el desarrollo, la focalización y la realización de programas formativos, especialmente la posibilidad de ofrecer soluciones de aprendizaje personalizadas a gran escala.

• La aplicación de la IA representa una excelente oportunidad para disminuir las desigualdades y los sesgos humanos, siempre que se emplee de manera adecuada y siguiendo principios éticos.

 Además de su impacto en el empleo, la IA tiene el potencial de impactar a toda la economía. La inteligencia artificial puede aumentar la productividad y la producción, estimulando así el crecimiento económico. Sin embargo, existe la preocupación de que la IA pueda ampliar la brecha entre ricos y pobres, ya que aquellos con las habilidades y el conocimiento para utilizar la IA pueden ganar salarios más altos que aquellos sin estas habilidades.

Si bien las tecnologías de IA tienen el potencial de ayudar a los interlocutores sociales a alcanzar sus objetivos y estrategias, su falta de experiencia en IA es un desafío importante. La inteligencia artificial tiene el potencial de transformar nuestra sociedad y la forma en que trabajamos. Será una herramienta útil para la mayoría de los trabajadores, creará nuevos puestos de trabajo hasta ahora inimaginables y transformará o hará innecesarios otros puestos –por ejemplo, los basados en tareas repetitivas fácilmente replicables mediante IA y sin valor humano añadido.

Los economistas coinciden al apuntar el impacto que tendrá la IA sobre los salarios y el empleo, y advierten de la necesidad de poner el foco en el uso ético y en la formación en este tipo de tecnologías para evitar desigualdades. Por ello, hoy en día, hay empleados que ya han adquirido formación en IA y automatización procedentes de distintas fuentes a través de cursos de formación profesional, estudios superiores o programas de formación organizados por las empresas.

Transformación de los puestos de trabajo y las profesiones más afectadas


La inestabilidad en el ámbito laboral exigirá que los profesionales sean más flexibles y desarrollen aptitudes distintas a las requeridas anteriormente. Se estima que seis de cada diez trabajadores necesitarán capacitación en los próximos tres años para actualizar sus conocimientos y destrezas en relación con su desempeño laboral.

El informe "The Future of Jobs 2023" del Foro Económico Mundial examina las tendencias en la demanda actual y futura de ciertas habilidades fundamentales, agrupándolas en cuatro áreas: capacidades cognitivas, conocimientos tecnológicos, habilidades de autogestión y competencias interpersonales. Este estudio anticipa que aptitudes como el pensamiento innovador y analítico serán más solicitadas en el próximo lustro. Además, el auge de la IA situaría las habilidades relacionadas con esta tecnología entre las diez más demandadas en los próximos cinco años.


Estos nuevos roles laborales requieren una combinación de competencias técnicas y un entendimiento profundo de los procesos empresariales. Los empleos futuros demandarán una mezcla de habilidades técnicas, creatividad y adaptabilidad para aprovechar eficazmente el potencial de la automatización y la IA.

De acuerdo con el Informe “Tendencias y desajustes del talento” de Multinacionales con España, los sectores en crecimiento deberán formar su propio talento, y desarrollar estrategia claras y decididas para desarrollar los perfiles que van a ser necesarios, los datos que se disponen dan fe de esta necesidad:

• El 76 % de las empresas globales enfrentan dificultades para cubrir puestos de TI y tecnología.

• La demanda de habilidades especializadas seguirá en aumento: el 72% de los más de 140.000 profesionales del sector tecnológico despedidos desde marzo de 2022 ha encontrado empleo en tres meses.

• Para 2025 surgirán 149 millones de nuevos empleos digitales en áreas como privacidad, ciberseguridad, análisis de datos, machine learning e IA, cloud y desarrollo de software.

• El 50 % de los profesionales necesitará recalificación para 2025, debido al incremento en la adopción tecnológica.

• La transición energética requiere una actualización masiva de conocimientos en Europa antes de 2040, ya que se crearán pocos puestos nuevos en energías renovables, frente a la necesidad de reciclar los existentes.

En resumen, la inteligencia artificial (IA) y la digitalización están transformando profundamente el mercado laboral, lo que requiere una respuesta integral y coordinada. Esta transformación demanda políticas públicas efectivas, una renovación educativa, programas de recapacitación laboral y una gestión ética para maximizar los beneficios y mitigar los desafíos asociados.

Es fundamental que gobiernos, empresarios, trabajadores y demás actores involucrados se enfoquen en: crear entornos laborales donde el derecho de los trabajadores a ser informados y consultados sobre la implementación de nuevas tecnologías sea un principio inviolable de las relaciones laborales y facilitar la transformación de diversos sectores socioeconómicos.


Es probable que la IA empeore la desigualdad social; un problema preocupante que las autoridades deben abordar de manera proactiva para evitar que las tecnologías, y en especial la IA, agudice más las tensiones sociales. Es crucial que se establezcan redes integrales de protección social y se ofrezcan programas de retención para los trabajadores vulnerables. Al proteger los medios de vida y limitar la desigualdad, podemos lograr que la transición a la IA sea más inclusiva y garantice que nadie quede rezagado en esta transición económica impulsada por la IA.

El objetivo final: asegurar que el desarrollo de la IA beneficie a toda la sociedad, con una distribución equitativa de sus ventajas.

Nota: La imágenes y la corrección de textos se ha realizado con IA.