14 mayo 2026

El poder invisible de las tierras raras

 Tecnología, economía y geopolítica en la era de los minerales críticos

Durante siglos, la tabla periódica albergó en una esquina un grupo de diecisiete elementos que apenas interesaban a nadie. Hoy, esos nombres casi impronunciables están en el centro de una batalla silenciosa que enfrenta a las grandes potencias y que definirá el futuro de la economía mundial.

Suele decirse que las tierras raras son el petróleo del siglo XXI. La comparación tiene un mérito y un límite: el petróleo se quema y desaparece, mientras estos elementos permanecen en todo lo que usamos, desde el móvil del bolsillo hasta los misiles guiados de los ejércitos más avanzados. Su verdadero valor no está en la escasez, sino en la dependencia que generan.


Ni tierras ni especialmente raras


Lo primero que conviene aclarar es que el nombre es una reliquia histórica. En los siglos XVIII y XIX, los químicos solo conocían estos elementos a través de sus óxidos, llamados tierras, y encontraban enormes dificultades técnicas para aislarlos. El adjetivo raras aludía a esa dificultad de separación, no a su abundancia en la corteza terrestre.

13 mayo 2026

Contra la manosfera no basta con tener razón

 Serie de tres publicaciones para LinkedIn publicadas en mi muro.


El algoritmo no solo es el culpable


Llevamos años midiendo el problema por el lado equivocado. Sabemos cuántos minutos tarda en aparecer contenido misógino en el feed de un adolescente, cuántos vídeos necesita ver para que el algoritmo le inunde la pantalla. Lo medimos, lo documentamos y concluimos que el problema es tecnológico. Pero esa conclusión esquiva la pregunta que de verdad incomoda: ¿Por qué ese contenido engancha?.


Los algoritmos no crean preferencias. Las amplifican. Si un chico de quince años pasa horas mirando a alguien que le explica que el sistema está en su contra y que las mujeres son las responsables de su fracaso, no es porque la plataforma le haya lavado el cerebro. Es porque esa narrativa aterriza sobre un terreno ya abonado por la experiencia concreta de no llegar.

10 mayo 2026

España, objetivo favorito: por qué somos tan vulnerables al cibercrimen

En el primer trimestre de 2025, España registró 213 ciberataques verificados, el 4,5% del total mundial. Eso la situó como el tercer país más atacado del planeta, por detrás de Estados Unidos y Ucrania. Según la firma especializada Secure & IT, los incidentes contra empresas y administraciones crecieron un 64% respecto al año anterior, una tendencia que llevó a España a escalar posiciones hasta el segundo puesto mundial en momentos puntuales del periodo. Según el INCIBE, los incidentes gestionados en 2025 alcanzaron los 122.000, un 26% más que en 2024.

Estos no son datos de un año malo. Son la expresión de una tendencia sostenida que convierte a España en uno de los destinos preferidos del cibercrimen organizado. La pregunta que rara vez se hace con la profundidad que merece es por qué. No como curiosidad estadística, sino como diagnóstico que debería traducirse en acción.


 Un blanco por razones concretas


Los cibercriminales no eligen sus objetivos al azar. Evalúan oportunidades, calculan riesgos y optimizan el retorno. España presenta una combinación de factores que, vistos desde esa lógica, la convierten en un destino atractivo. Ninguno de esos factores es inevitable. Todos son, en mayor o menor medida, el resultado de decisiones tomadas o no tomadas a lo largo del tiempo.

07 mayo 2026

Cómo la IA está transformando el empleo sin que nadie lo anuncie

Los trabajos que desaparecen en silencio


No hay un día concreto en el que los periódicos publiquen que cierto tipo de trabajo ha dejado de existir. La desaparición suele ser más discreta: una empresa que no renueva los contratos del equipo de análisis de datos porque ha implantado una herramienta que hace ese trabajo en segundos; un bufete que reduce a la mitad su plantilla de paralegales porque los modelos de lenguaje redactan borradores de contratos con una precisión que antes requería años de experiencia. 
Simplemente, hay menos personas haciendo cosas que antes hacían muchos.
Este artículo parte de ese silencio para entender qué está pasando realmente en el mercado laboral, utilizando los datos y casos que ya se están produciendo. No hay un día concreto en el que los periódicos publiquen que cierto tipo de trabajo ha dejado de existir.


La desaparición suele ser más discreta: una empresa que no renueva los contratos del equipo de análisis de datos porque ha implantado una herramienta que hace ese trabajo en segundos; un bufete que reduce a la mitad su plantilla de paralegales porque los modelos de lenguaje redactan borradores de contratos con una precisión que antes requería años de experiencia. No hay despido colectivo, no hay titular.

04 mayo 2026

Ciberseguridad en la empresa: deja de confundir concienciación con formación

 Saber que existe el peligro no es lo mismo que saber esquivarlo


Cada año, millones de empleados en toda Europa asisten a una sesión de ciberseguridad que dura entre cuarenta y cinco minutos y una hora. Tras ver diapositivas y ejemplos de correos fraudulentos, la mayoría vuelve a su puesto sin haber cambiado su forma de tomar decisiones digitales. Eso no es formación, es concienciación; la diferencia es crítica para la supervivencia de la organización.

En 2024, los clics en enlaces de correo fraudulento se triplicaron: más de ocho de cada mil empleados hicieron clic mensualmente, un incremento del 190% frente a 2023. El problema no es que ignoren el peligro, sino que no saben reaccionar cuando llega disfrazado de urgencia o autoridad.


La psicología distingue entre el conocimiento declarativo (saber que algo existe) y el procedimental (saber hacer). El segundo solo se adquiere practicando, de forma similar a como se entrena un simulacro de evacuación.

Cada año, millones de empleados en toda Europa asisten a una sesión de ciberseguridad. Dura entre cuarenta y cinco minutos y una hora. Hay diapositivas. Hay ejemplos de correos fraudulentos. Hay una lista de recomendaciones. Y al salir de la sala, o al cerrar la ventana del navegador, la mayoría de los asistentes vuelve a su puesto sin haber cambiado nada en la forma en que toma decisiones digitales.

28 abril 2026

Cinco preguntas para saber si tu empresa respeta los derechos humanos de verdad

Ethics washing: cuando el compromiso con los derechos humanos es solo comunicación

Hay empresas que llevan años publicando memorias de sostenibilidad impecables, con secciones dedicadas a los derechos humanos, declaraciones de valores firmadas por el consejo y referencias a los marcos internacionales más reconocidos. Y hay empresas que, con esa misma documentación en la web corporativa, han protagonizado escándalos por trabajo forzado en su cadena de suministro, han demandado a comunidades que reclamaban acceso al agua, o han silenciado a empleados que intentaron denunciar condiciones laborales abusivas.

La diferencia no está en los documentos. Está en lo que ocurre cuando nadie mira.


El fenómeno tiene nombre. El ethics washing, por analogía con el greenwashing, describe la práctica de construir un relato corporativo en materia de ética y derechos humanos que no se corresponde con la conducta real de la empresa. No es necesariamente un engaño deliberado: en muchos casos responde a una desconexión genuina entre las declaraciones de los departamentos de comunicación y sostenibilidad, y las decisiones que se toman en compras, operaciones, recursos humanos o finanzas. El resultado es el mismo: una brecha que acaba siendo visible, tarde o temprano, y que tiene costes reputacionales, legales y financieros que ninguna memoria de sostenibilidad puede compensar.