Mostrando entradas con la etiqueta IA. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta IA. Mostrar todas las entradas

18 julio 2026

El aplazamiento del AI Act traslada el coste del retraso a los ciudadanos

Qué cambia y qué no cambia con el Digital Omnibus, y a quién beneficia el nuevo calendario


El pasado 29 de junio, el Consejo de la Unión Europea dio la aprobación final al Digital Omnibus on AI, consolidando la primera gran reforma del Reglamento de Inteligencia Artificial (Reglamento UE 2024/1689) antes de que sus obligaciones más estrictas lleguen a aplicarse.

Con este paso, el Reglamento de Inteligencia Artificial (Reglamento UE 2024/1689) la parte más exigente de su contenido, las obligaciones para los sistemas de alto riesgo, no van a llegar a aplicarse un solo día. El Parlamento Europeo había dado ya su visto bueno el 16 de junio. Queda un trámite: la publicación en el Diario Oficial de la Unión Europea, prevista para las próximas semanas y, en cualquier caso, antes del 2 de agosto de 2026. Tres días después de esa publicación, el texto reformado entra en vigor.


Ahora mismo, la ley vigente sigue siendo, en sentido estricto, el AI Act tal como se aprobó en 2024. La precisión importa porque buena parte de lo que se ha escrito sobre este cambio da por aplazadas obligaciones que, mientras el Diario Oficial no publique el texto, siguen siendo exigibles según el calendario original. Quien planifique el cumplimiento de su organización sobre una fecha todavía no publicada asume un riesgo evitable.

16 julio 2026

Está pasando... La desprotección avanza más rápido que la respuesta institucional


Boletín del 16 de julio de 2026

Cuatro decisiones tomadas en las últimas dos semanas comparten un mismo patrón: la protección retrocede justo cuando la evidencia exige lo contrario. Washington desmonta una salvaguarda de cincuenta años para la fauna en peligro mientras persigue a la Corte Penal Internacional por hacer su trabajo. En Ginebra, un panel científico de la ONU advierte que ningún marco regulador sigue el ritmo de la inteligencia artificial. En España, Greenpeace documenta cómo miles de millones destinados a la transición energética terminan por financiar los combustibles que la propia crisis climática debería desterrar. No son sucesos aislados: es la misma lógica repetida en cuatro terrenos distintos.

La inteligencia artificial avanza más rápido que las normas que deberían gobernarla.


El Panel Científico Internacional Independiente sobre Inteligencia Artificial, convocado por la ONU, presentó en julio un diagnóstico incómodo: la tecnología evoluciona a un ritmo que ninguna estructura de gobernanza actual logra seguir. Existen ya más de cuarenta marcos regulatorios distintos en el mundo, fragmentados y rara vez sometidos a una evaluación independiente real. Muchas certificaciones de seguridad siguen a cargo de las mismas empresas que desarrollan los sistemas, lo cual vacía de sentido la supervisión. El asunto llegó al primer Diálogo Mundial sobre la Gobernanza de la Inteligencia Artificial, celebrado en Ginebra a inicios de mes, donde António Guterres reclamó reglas dignas de la confianza mundial y alertó de que el 99 % de los deepfakes detectados tiene contenido sexual, el 96 % dirigido contra mujeres y niñas. La oportunidad de ordenar esta tecnología sigue abierta. Nada garantiza que siga estándolo por mucho tiempo. Más información en Noticias ONU.

13 julio 2026

Está pasando.... Derechos Humanos, Sostenibilidad y Tecnología


Boletín del 13 de julio de 2026


Esta edición reúne cinco noticias de los últimos días que trazan un mapa de contrastes. La inteligencia artificial ya cura y también divide, según reconoce la propia ONU. España bate récords de generación renovable mientras sus redes no dan abasto para aprovecharlos. Alemania demuestra que la transición energética funciona cuando se acompaña de inversión industrial. Junio deja el mes más caluroso jamás registrado en Europa occidental, un dato que exige políticas más ambiciosas, no más cautela. Y Amnistía Internacional documenta que, incluso en un año marcado por retrocesos autoritarios, la presión ciudadana sigue liberando presos políticos y condenando a los responsables de crímenes contra defensores de derechos humanos.


La ONU advierte: la gobernanza de la IA no sigue el ritmo de sus capacidades


El Panel Científico Internacional Independiente sobre Inteligencia Artificial de Naciones Unidas presentó su primer informe preliminar en el marco del Diálogo Global sobre Gobernanza de la IA, celebrado en Ginebra los días 6 y 7 de julio. El documento reconoce avances médicos notables. La IA ha predicho la estructura de más de 200 millones de proteínas y acelera el descubrimiento de fármacos. Sistemas de alerta temprana basados en estos modelos permiten anticipar crisis de inseguridad alimentaria antes de que se produzcan. También ayudan a detectar antes el cáncer de mama y amplían el acceso sanitario en idiomas locales en países con escasez de personal médico.

11 julio 2026

Está pasando... El avance de la inteligencia artificial (IA), su impacto en la sostenibilidad y la defensa de los derechos humanos centran los debates mundiales


El avance de la inteligencia artificial (IA), su impacto en la sostenibilidad y la defensa de los derechos humanos centran los debates mundiales. Los eventos e informes de este mes de julio de 2026 marcan un punto de inflexión en la gobernanza tecnológica.

1. Cumbre de la ONU en Ginebra: Diálogo Mundial sobre la Gobernanza de la IA


El Diálogo Mundial sobre la Gobernanza de la IA, organizado por las Naciones Unidas en Ginebra, reúne a delegaciones internacionales con un objetivo claro: pasar de los debates teóricos a mecanismos prácticos de cooperación que garanticen los derechos humanos.
El dilema del control: Las autoridades advierten sobre la velocidad desbocada de la tecnología, señalando que los sistemas avanzados se trasladan con rapidez a ámbitos críticos antes de que existan salvaguardas efectivas. Se debate intensamente la necesidad de establecer límites globales frente a riesgos de daños catastróficos.

Evidencias de abusos: Las sesiones exponen un aumento exponencial de violaciones de derechos fundamentales vinculadas a la suplantación de identidad y la creación de imágenes explícitas no consentidas, con un impacto directo sobre colectivos vulnerables y menores.
Decisión humana: La cumbre defiende un principio básico para el futuro digital: las máquinas pueden informar, pero solo las personas deben decidir y asumir la responsabilidad.

05 julio 2026

¿Y si el próximo ordenador se cultiva en un laboratorio?

La biocomputación ha cruzado la frontera de lo experimental. Lo que sigue es más complicado.


El transistor lleva setenta y cinco años en el centro de la informática y empieza a mostrar sus límites. Los físicos advierten desde hace años que no es posible seguir miniaturizando los chips indefinidamente: llega un punto en el que las leyes de la física cuántica hacen que los componentes dejen de comportarse como se espera. La industria lo sabe y lleva tiempo buscando alternativas. Las más conocidas son la computación cuántica y los chips que imitan la estructura del cerebro pero en silicio. Hay una tercera, menos visible, que en los últimos dos años ha dado un salto que pocos esperaban: usar biología real, células vivas o moléculas de ADN, para procesar información.

No es una metáfora ni una promesa de laboratorio. En marzo de 2025, la empresa australiana Cortical Labs puso a la venta el primer ordenador biológico del mundo. Se llama CL1, cuesta unos 35.000 dólares e integra cientos de miles de neuronas humanas cultivadas sobre un chip de silicio. Desde Suiza, la startup FinalSpark ofrece acceso a cultivos neuronales directamente desde internet: cualquier investigador puede conectarse, enviar señales a las neuronas y leer su respuesta sin necesidad de tener un laboratorio. El campo tiene nombre propio desde 2023, cuando el equipo del profesor Thomas Hartung en la Universidad Johns Hopkins lo bautizó como inteligencia de organoides.


Lo que ha ocurrido no es que la ciencia haya resuelto el problema. Es que ha demostrado que el problema vale la pena. Y eso ya es mucho más de lo que se podía decir hace cinco años.

02 julio 2026

El Panel Científico Internacional de IA confirma lo que ya se temía: la gobernanza va por detrás

Un análisis crítico del Informe Preliminar del Panel Científico Internacional Independiente sobre Inteligencia Artificial

Vivimos en un momento de inflexión. La inteligencia artificial (IA) ya no es una promesa futurista relegada a laboratorios y páginas de ciencia ficción: es una realidad omnipresente que está reconfigurando silenciosamente las estructuras económicas, sociales y políticas de nuestro mundo. En este contexto, el Informe Preliminar del Panel Científico Internacional Independiente sobre Inteligencia Artificial de  las naciones Unidas representa un esfuerzo valioso, y urgentemente necesario, por ofrecer una lectura honesta, equilibrada y con base empírica de lo que esta tecnología significa para la humanidad.

Pero más allá de los titulares optimistas y los discursos corporativos sobre innovación, lo que el informe revela es una imagen profundamente compleja: una donde las oportunidades coexisten con riesgos sistémicos, y donde los beneficios y los daños no se distribuyen de manera equitativa. Para quienes trabajamos o nos interesamos en derechos humanos y sostenibilidad, el documento merece una lectura detenida y crítica.

El resultado, sin embargo, deja ver algo que ese lenguaje cuidadosamente neutral no logra disimular: la gobernanza de la inteligencia artificial ha quedado estructuralmente por detrás de su desarrollo, y ese desfase no se distribuye igual entre quienes tienen poder para cerrarlo y quienes solo sufren sus consecuencias.


 
El informe documenta primero lo que la tecnología ya hace, y las cifras son notables. AlphaFold ha predicho la estructura de más de 200 millones de proteínas, un recurso que hoy usan más de tres millones de investigadores para acelerar el diseño de fármacos y el estudio de la resistencia a los antibióticos. Los sistemas de IA agéntica en laboratorios químicos autónomos han multiplicado por más de diez la velocidad del descubrimiento de materiales. Más de mil millones de personas usan cada semana algún sistema de IA conversacional. Son logros reales, no promesas.

24 junio 2026

Los derechos humanos: una idea revolucionaria que todavía no hemos terminado de construir

El 10 de diciembre de 1948, la Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó que todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos. Era una afirmación extraordinaria. Y era, en buena medida, falsa: no como principio, sino como descripción del mundo. En ese mismo momento, cientos de millones de personas vivían bajo regímenes coloniales, dictaduras o sistemas de apartheid que sus propias potencias fundadoras sostenían o toleraban. La Declaración no describía la realidad de 1948. Describía el mundo que sus redactores querían construir. Esa distancia entre el principio y la realidad es, setenta y cinco años después, el tema más urgente de la política mundial.

Una idea que tardó siglos en formularse


La idea de que todos los seres humanos poseen derechos por el mero hecho de serlo es filosóficamente reciente. No tiene más de cinco siglos, y durante la mayor parte de ese tiempo fue minoritaria, perseguida o deliberadamente ignorada.


El primer debate sistemático sobre la dignidad universal ocurrió no en París ni en Filadelfia, sino en Valladolid, en 1550, cuando dos intelectuales españoles discutieron ante una junta de teólogos si los pueblos indígenas de América tenían los mismos derechos que los europeos. Bartolomé de las Casas defendió que sí. Juan Ginés de Sepúlveda argumentó que no. La junta nunca emitió un veredicto claro, pero el debate había ocurrido, y eso importaba: era la primera vez que una potencia colonial se preguntaba formalmente si tenía derecho moral a conquistar.

23 junio 2026

La IA fractura la realidad climática: ¿Cómo los algoritmos deciden lo que sabemos sobre el planeta?

Reseña del informe 'Impacto de la inteligencia artificial en la percepción del cambio climático y la distorsión del ecosistema informativo' (ITA-ECODES, 2026)


Dos personas que viven en la misma ciudad, con acceso a las mismas fuentes científicas, pueden estar construyendo percepciones radicalmente distintas sobre el cambio climático. No porque una mienta y la otra diga la verdad, sino porque los algoritmos que gestionan su dieta informativa les han servido versiones diferentes de la misma realidad. Eso no es una hipótesis ni un escenario futuro: es lo que documenta con metodología experimental el informe que acaban de publicar el Instituto Tecnológico de Aragón y la Fundación ECODES.

La investigación, desarrollada entre octubre de 2025 y junio de 2026 y premiada con el galardón AMETIC IA I+D 2026, parte de una constatación que ya circulaba en la literatura académica pero que pocas veces había recibido verificación empírica directa: la percepción social del cambio climático no depende únicamente de la evidencia científica disponible. Depende, en medida creciente, del ecosistema informativo que rodea a cada individuo. Y ese ecosistema lo configura, de forma opaca y personalizada, la inteligencia artificial.

Un problema con nombre propio


El informe pone nombre a algo que ocurre cada vez que alguien abre Google Discover en su teléfono. A diferencia de Google News, donde el usuario busca activamente, Discover es un feed pasivo que combina historial de búsqueda, ubicación, patrones de interacción y señales del Knowledge Graph (grafo de conocimiento) para decidir qué contenido aparece en pantalla. Sin que el usuario lo solicite ni lo sepa, el sistema ha tomado una decisión editorial. Y esa decisión, multiplicada por millones de usuarios con perfiles distintos, fragmenta la realidad informativa en enclaves que ya no comparten ni los datos de partida.

21 junio 2026

Una renta de transición tecnológica: la pieza que falta en la protección social ante la IA

Lo que dicen los experimentos reales y por qué la IA ha cambiado el debate


La renta básica universal lleva décadas generando discusiones en las que la posición de cada interlocutor suele anticiparse antes incluso de escuchar el argumento. Para unos es la respuesta natural a la precariedad estructural del trabajo; para otros, un incentivo a la inactividad financiado con impuestos que alguien tendrá que pagar. Las dos posturas se sostienen casi siempre sobre intuiciones, no sobre datos. Y los datos, después de varios experimentos reales en distintos países, ya existen.

Lo que ha cambiado en los últimos dos años no son esos datos, que llevan tiempo disponibles. Lo que ha cambiado es la pregunta a la que tienen que responder. Ya no se trata de si una sociedad debería garantizar un ingreso mínimo a toda su población de forma permanente, un debate filosófico de largo recorrido. Se trata de algo más concreto: qué hace una persona que pierde su empleo porque la inteligencia artificial ha asumido sus tareas, mientras intenta encontrar un lugar en un mercado laboral que cambia más rápido de lo que ella puede adaptarse.


Estas líneas revisan lo que los experimentos de renta básica han demostrado, distingue entre la renta básica universal como propuesta permanente y una variante más acotada que está empezando a discutirse en serio, y explica por qué esa variante podría ser una pieza necesaria de la protección social ante la IA, sin que eso signifique adoptar las versiones más maximalistas de la propuesta.

16 junio 2026

La formación que no llega a tiempo ante el avance de la IA

Por qué decirle a un trabajador desplazado que se forme no es una respuesta real

Cuando alguien pierde su trabajo por la automatización, la respuesta que recibe casi siempre incluye la misma palabra: formación. Los informes internacionales la mencionan, los gobiernos la prometen, los servicios de empleo la recomiendan. Es la respuesta políticamente más cómoda, porque no obliga a redistribuir nada: simplemente traslada al afectado la responsabilidad de adaptarse. El problema es que los sistemas de formación disponibles, tal como existen hoy, no están diseñados para lo que se les está pidiendo.

Estas líneas, analizan qué falla en la formación para el empleo tal como funciona actualmente, qué modelos alternativos están surgiendo en Europa, y qué haría falta para que la formación deje de ser una respuesta retórica y se convierta en una herramienta real de protección ante el desplazamiento tecnológico.


 

Un sistema diseñado para otro momento


La formación para el empleo en España y en buena parte de Europa sigue funcionando con una lógica de catálogo. La persona consulta la oferta disponible, elige un curso, lo completa, y espera que eso le abra alguna puerta. Es una lógica con décadas de antigüedad, pensada para un mercado laboral en el que los perfiles profesionales cambiaban despacio, los empleadores sabían con bastante certeza qué iban a necesitar dentro de cinco años, y las cualificaciones tenían una vida útil larga.

15 junio 2026

El día que la Administración Trump apagó la IA para el resto del mundo

12 de junio de 2026, a las 17:21 hora de la costa este, el Gobierno de Trump ordenó a 𝘈𝘯𝘵𝘩𝘳𝘰𝘱𝘪𝘤 suspender el acceso a sus modelos Fable 5 y Mythos 5 para cualquier ciudadano extranjero, incluidos los no estadounidenses físicamente en territorio americano.

𝘈𝘯𝘵𝘩𝘳𝘰𝘱𝘪𝘤 hizo lo único que podía hacer: desactivar ambos modelos para todos los usuarios del mundo, de forma inmediata.

No era un fallo técnico. Era una decisión política.

El motivo alegado es de seguridad nacional, vinculado a un supuesto método para hacer jailbreak a Fable 5. Anthropic discrepa y sostiene que es una vulnerabilidad estrecha, presente también en otros modelos, y critica la falta de un proceso transparente. La empresa calificó la orden de 𝘮𝘢𝘭𝘦𝘯𝘵𝘦𝘯𝘥𝘪𝘥𝘰 y trabaja para recuperar el acceso. Mientras tanto, el resto de sus modelos sigue operativo. Solo los más avanzados quedaron fuera de alcance.


Para un europeo, el episodio tiene una dimensión que va más allá del inconveniente de quedarse sin herramienta.

25 mayo 2026

Magnifica Humanitas: la postura del Papa León XIV sobre la IA y el paradigma tecnocrático

El diagnóstico: un cambio de época con riesgos reales


León XIV parte de una constatación sencilla: vivimos una transformación sin precedentes. La digitalización, la robótica y la inteligencia artificial ya no son tendencias emergentes; están tejidas en el tejido de la vida cotidiana, moldean decisiones colectivas y modifican el imaginario de sociedades enteras. Lo que preocupa al Papa no es la tecnología en sí, sino la concentración del poder que la sostiene. En el pasado, los estados orientaban la innovación. Hoy lo hacen actores privados transnacionales con recursos superiores a los de muchos gobiernos, operando con escasa transparencia y rendición de cuentas.


La IA: herramienta valiosa pero no neutral


El Papa dedica varios apartados a describir qué es y qué no es la inteligencia artificial. Es explícito: estos sistemas imitan funciones de la inteligencia humana, la superan en velocidad y cálculo, pero no experimentan, no tienen cuerpo, no conocen el amor, la amistad o la responsabilidad. No poseen conciencia moral. Cuando generan respuestas que parecen empáticas o comprensivas, simulan algo que no habita en ellos.

La IA genera riqueza. El Estado asume los costes. Eso debe de cambiar.....

En febrero de 2026, el Congreso de los Diputados acogió la jornada Tax the Robots?, impulsada por varios grupos parlamentarios, con una pregunta en el centro del debate que llevaba años circulando en seminarios académicos y documentos de organismos internacionales pero que rara vez había llegado tan lejos en la política española: ¿Deben las empresas que sustituyen trabajadores por sistemas inteligentes contribuir al coste social de esa sustitución? No era una propuesta técnicamente nueva. Era la primera vez que se planteaba con esa claridad en sede parlamentaria, con representantes de todos los grupos, economistas y juristas laborales en la misma sala.

La reacción fue la previsible. Adhesiones desde la izquierda, rechazos desde las patronales y los sectores más liberales, y un silencio calculado desde los partidos que preferían no pronunciarse sobre algo tan políticamente incómodo. 

Lo que nadie hizo fue negar que el problema que la propuesta intenta resolver existe.


07 mayo 2026

Cómo la IA está transformando el empleo sin que nadie lo anuncie

Los trabajos que desaparecen en silencio


No hay un día concreto en el que los periódicos publiquen que cierto tipo de trabajo ha dejado de existir. La desaparición suele ser más discreta: una empresa que no renueva los contratos del equipo de análisis de datos porque ha implantado una herramienta que hace ese trabajo en segundos; un bufete que reduce a la mitad su plantilla de paralegales porque los modelos de lenguaje redactan borradores de contratos con una precisión que antes requería años de experiencia. 
Simplemente, hay menos personas haciendo cosas que antes hacían muchos.
Este artículo parte de ese silencio para entender qué está pasando realmente en el mercado laboral, utilizando los datos y casos que ya se están produciendo. No hay un día concreto en el que los periódicos publiquen que cierto tipo de trabajo ha dejado de existir.


La desaparición suele ser más discreta: una empresa que no renueva los contratos del equipo de análisis de datos porque ha implantado una herramienta que hace ese trabajo en segundos; un bufete que reduce a la mitad su plantilla de paralegales porque los modelos de lenguaje redactan borradores de contratos con una precisión que antes requería años de experiencia. No hay despido colectivo, no hay titular.

27 abril 2026

Tecnología, poder y derechos humanos: una respuesta al manifiesto de Palantir

Una respuesta al manifiesto tecnológico de Palantir desde la democracia y los derechos humanos

Hace unos días, la cuenta oficial de Palantir en X publicó un texto de 22 puntos que resumía los argumentos centrales de The Technological Republic, el libro firmado por el consejero delegado Alex Karp y su colaborador Nicholas Zamiska. En 72 horas acumuló más de 32 millones de visualizaciones. El debate que siguió mezcló fascinación, indignación y bastante confusión, porque el texto está construido precisamente para eso: para que parezca más razonable de lo que es.

Vale la pena leerlo despacio. Y responderlo con la misma seriedad con que pretenden trasladar sus ideas autocráticas.

No se trata de ignorar el fenómeno ni de despachar el manifiesto con un insulto fácil. Se trata de examinar su arquitectura argumental, identificar lo que calla y articular una respuesta desde los valores que las democracias liberales han tardado siglos en construir: la dignidad de la persona, los derechos humanos, la igualdad ante la ley, el control del poder y la irreductibilidad de ciertos derechos frente a cualquier cálculo de eficiencia.

03 abril 2026

Un país de 50 millones de genios en un servidor: la advertencia de Dario Amodei, CEO de Anthropic

La adolescencia de la tecnología 

Hay una escena en la película Contact, basada en el libro de Carl Sagan, que Dario Amodei usa para abrir su ensayo más reciente. Una astrónoma, seleccionada para representar a la humanidad ante una civilización alienígena, tiene que elegir la pregunta más importante que hacerles. Su respuesta: ¿Cómo lo hicieron y sobrevivieron la adolescencia tecnológica sin destruirse?
Amodei, el CEO de Anthropic, la empresa que construye Claude, publicó a principios de este año, un nuevo ensayo. No es un comunicado corporativo ni un paper técnico. Es algo más cercano a un manifiesto cívico: la advertencia de alguien que construye la tecnología más potente del momento y que, precisamente por eso, sabe mejor que nadie lo que está en juego.

Creemos que vale la pena leerlo. O al menos, entender lo que nos quiere decir.

25 marzo 2026

Cuando la máquina o la IA se queda con tu trabajo: ¿Qué debe hacer el Estado?

 Esta entrada analiza el desafío estructural que la inteligencia artificial y la robótica representan para el empleo y los sistemas de bienestar en la actualidad. Examinamos cómo la automatización ya no es un fenómeno anecdótico, sino una realidad que desplaza a trabajadores reales y evidencia la obsolescencia de las prestaciones por desempleo actuales. Ante esta crisis, se exploran diversas propuestas gubernamentales, tales como la creación de impuestos a la productividad robótica, fondos de transición tecnológica y modelos de formación continua modular. Creemos que las instituciones deben actuar con rapidez política para igualar la velocidad del cambio tecnológico y evitar la erosión de la paz social. En última instancia, abogamos por un sistema de protección integral que combine seguridad económica con una reconversión laboral efectiva para los desplazados por algoritmos.


Hay un momento concreto en el que la discusión sobre inteligencia artificial y empleo deja de ser abstracta. Ese momento ocurre cuando alguien llega a casa y tiene que explicar a su familia que le han despedido porque la empresa ha implantado un sistema de IA que hace lo que él hacía, más rápido y sin sueldo. Ese momento ya está ocurriendo. En 2026, los despidos vinculados a la automatización ya no son casos anecdóticos ni fenómenos de sectores concretos: son una tendencia que atraviesa la administración, la logística, el derecho, la contabilidad, el periodismo y el diseño, entre muchos otros.

23 marzo 2026

IA: entre la esperanza y el miedo. Lo que revela el mayor estudio cualitativo global

 Anthropic ha publicado el mayor estudio cualitativo realizado hasta ahora sobre cómo percibe la gente la inteligencia artificial. Más de 80.000 usuarios de Claude respondieron en diciembre de 2025 desde 159 países y en 70 idiomas. Los resultados revelan algo que no suele aparecer en el debate público: la mayoría de las personas no divide la IA en buena o mala. La viven con esperanza y con miedo al mismo tiempo, a veces dentro de la misma frase. En esta entrada repasamos los puntos clave del informe y lo que nos dicen sobre el momento que estamos viviendo.

Vivimos un momento único en la historia de la tecnología. Por primera vez tenemos herramientas que pueden hablar con nosotros y ayudarnos en tareas que antes solo podían hacer los humanos. Pero que piensa realmente la gente que usa estas herramientas a diario es la pregunta que Anthropic decidió investigar. En diciembre pasado decenas de miles de personas de todo el mundo se sentaron a conversar con una inteligencia artificial que actuaba como entrevistadora. No fue una encuesta típica de marcar casillas sino una charla real en muchos idiomas diferentes. Este estudio es el análisis cualitativo mas grande y multilingüe jamás realizado hasta la fecha.


17 marzo 2026

IA y empleo: el debate que no podemos aplazar

Medidas que los Gobiernos deben impulsar para evitar la fractura social


Un cambio sin precedentes: la urgencia de actuar

La inteligencia artificial está transformando el mercado laboral a una velocidad que ninguna revolución tecnológica anterior había alcanzado. No estamos ante una disrupción sectorial, sino ante una transformación transversal que afecta a profesiones cognitivas, administrativas, creativas y manuales al mismo tiempo. El debate ya no es si la IA cambiará el trabajo, sino cómo los gobiernos y las instituciones van a gestionar ese cambio sin dejar a millones de personas atrás.

Los datos son contundentes. La OIT, en su informe Generative AI and Jobs: A global analysis of potential effects on job quantity and quality (actualizado en 2025), estima que uno de cada cuatro empleos tiene algún grado de exposición a la inteligencia artificial generativa. Por su parte, el Foro Económico Mundial calcula que, si bien la IA creará en torno a 170 millones de nuevos puestos de trabajo en los próximos años, también destruirá aproximadamente 92 millones. El problema no es solo cuantitativo: el problema es la velocidad de la transición y quiénes van a soportar sus costes.

11 marzo 2026

Cuando las máquinas deciden quién vive: la IA y los límites que nadie quiere poner

Hay una pregunta que los gobiernos evitan formular en voz alta: ¿Quién es responsable cuando una máquina toma la decisión de matar? No es una pregunta de ciencia ficción. Es una pregunta que ya debería tener respuesta, porque mientras los expertos debaten en Ginebra y los ejércitos perfeccionan sus algoritmos, hay misiles guiados por inteligencia artificial sobrevolando Oriente Medio, drones que priorizan objetivos en Gaza y Ucrania sin que nadie haya firmado un solo tratado que regule cómo se hace y quién responde cuando algo sale mal. 

Esta entrada no pretende ser neutral. Pretende ser honesta: el uso de la IA como instrumento de guerra, sin supervisión humana real y sin marcos jurídicos vinculantes, es una de las amenazas más serias a los derechos humanos que enfrentamos hoy, y seguir tratándola como un debate técnico o geopolítico abstracto es una forma de complicidad por omisión.