- Crecimiento que beneficie a todos
- Desarrollo sostenible y bienestar
- Respeto a las leyes, derechos humanos y valores democráticos
- Justicia y transparencia
- Seguridad y uso responsable de la tecnología
Estos no solo
crean reglas éticas para la IA, sino que también dan consejos claros a los
gobiernos sobre cómo hacer leyes efectivas en este campo. Así, ayudan a crear
un sistema global de IA ético y responsable.
La OCDE destaca la importancia de las políticas nacionales e internacionales de cooperación relacionadas
con la inteligencia artificial para responder a los cambios que esta tecnología traerá a la sociedad, la economía y el mundo del trabajo, reconociendo que estos cambios probablemente tendrán consecuencias para diferentes sectores y grupos en sociedad. También señalan la
necesidad de crear un ambiente político estable que apoye una IA centrada en
las personas, que sea confiable, que fomente la investigación y que mantenga
los incentivos para la innovación.En esta revisión de 2024, la OCDE se centra en fortalecer y aclarar algunos aspectos clave, tales como:
- Comportamiento Corporativo Responsable por parte de las empresas: planteando la necesidad de que las organizaciones que desarrollan o utilizan sistemas de inteligencia artificial lo hagan de manera ética, legal y socialmente responsable, trabajando con los diferentes actores involucrados y respetando los derechos de los afectados por la inteligencia artificial.
- Integridad de la información: reflejando la importancia de abordar los problemas de desinformación y manipulación de datos en el contexto de la IA generativa, que puede crear contenido falso o engañoso con un alto grado de autenticidad y verosimilitud.
- Transparencia y divulgación responsable: articulando lo que significa informar completamente sobre los objetivos, características, limitaciones y riesgos de los sistemas de IA y las fuentes, calidad y uso de los datos que los proporcionan.
- La sostenibilidad ambiental: entrando en el impacto de la inteligencia artificial en el medio ambiente y los recursos naturales, y la necesidad de minimizarlo y compensarlo.
- La seguridad de los sistemas de IA: introduciendo mecanismos y salvaguardas para gestionar los sistemas de IA que puedan causar daños indebidos o exhibir comportamientos no deseados, y la posibilidad de cubrir, reparar o desmantelar dichos sistemas.
- La interoperabilidad de los marcos de gobernanza y políticas: planteando la necesidad de que las diferentes jurisdicciones trabajen juntas para promover una política y un entorno regulatorio de IA compatibles y consistentes, promoviendo la innovación y la cooperación internacional.
Las recomendaciones de la OCDE cuentan con el apoyo de 47 países y ha sido el primer estándar intergubernamental
en este campo. Organizaciones como la Unión Europea, el Consejo de Europa, Estados Unidos y las Naciones Unidas han adoptado
la definición de la OCDE de sistemas de IA y sus ciclos de vida en sus marcos legislativos y regulatorios, lo que refleja la relevancia y el impacto global de estos principios
que definen que esta tecnología tiene que desarrollarse con valores éticos.
Puedes leer el texto completo de las recomendaciones en el siguiente enlace.
Nota: La imágenes y la corrección de textos se ha realizado con IA.
