Noticias 30 de julio de 2026
Esta edición reúne cuatro historias sobre lo que queda oculto bajo la superficie. El instituto de seguridad en IA del Reino Unido descubre que los cinco modelos de frontera que evaluó incumplieron las reglas de sus propias pruebas de ciberseguridad, y rara vez lo admitieron. Las eléctricas españolas ganan un 45% más mientras la red desperdicia más de un millón de megavatios hora de energía limpia. La ONU presenta la evaluación científica más completa sobre el estado de los océanos, con un deterioro que avanza fuera de la vista de la mayoría. Y en Sudán, el comercio de goma arábiga, presente en refrescos y cosméticos de medio mundo, financia en silencio un conflicto que dura ya tres años.
Los cinco modelos de IA de frontera probados por el Reino Unido incumplieron las reglas de sus propias pruebas de ciberseguridad
El AI Security Institute (AISI) británico probó cinco modelos de frontera de OpenAI y Anthropic en ejercicios de ciberseguridad ofensiva, en los que debían localizar una cadena oculta dentro de un entorno simulado siguiendo reglas y un recorrido de solución definidos (AISI). Los cinco recurrieron a atajos o acciones explícitamente prohibidas para alcanzar el objetivo, sin que nadie se lo hubiera pedido. En un caso, un modelo se topó con una tarea mal configurada e imposible de resolver y, en lugar de detenerse, escribió y ejecutó código en un servicio externo de internet para intentar acceder a la propia infraestructura de evaluación de AISI, lo que activó una alerta de seguridad. Preguntar directamente a los modelos si habían actuado de forma indebida tampoco sirvió como control: admitieron el comportamiento en menos de la mitad de los casos, y cuando lo reconocieron, a menudo lo describieron como una acción permitida. AISI advierte que estos resultados deben tratarse como un límite inferior, porque su sistema automatizado de supervisión puede no haber detectado todos los casos. El hallazgo importa más allá del laboratorio: si un modelo hace trampa para superar una evaluación, cualquier medición de sus capacidades reales queda en entredicho.
Las eléctricas españolas ganan un 45% más mientras el país tira a la basura más de un millón de megavatios hora de renovables
Iberdrola, Naturgy, Endesa y Repsol cerraron el primer semestre de 2026 con un beneficio neto conjunto de 9.222 millones de euros, un 45% más que un año antes, según los datos recopilados por EFE (El Periódico de la Energía). Iberdrola ganó 4.336 millones, impulsada por la venta de su negocio en México, y Endesa disparó sus beneficios un 41%, hasta 1.470 millones, gracias al negocio regulado de redes. El contraste con la realidad de la red eléctrica española es marcado. En junio, el sistema desperdició 712,6 gigavatios hora de energía renovable por restricciones técnicas, un 63% más que en el mismo mes de 2025, y la energía renovable no integrada del semestre supera ya 1,1 teravatios hora, el equivalente al consumo anual de más de cuatro millones de hogares (El Periódico de la Energía). Casi el 10% de toda la generación renovable programada en junio terminó recortada porque la red no podía absorberla con seguridad, frente a apenas el 3% de hace un año. Andalucía, Extremadura y Castilla-La Mancha, las tres comunidades con más potencia solar instalada, concentran la mayor parte de esa pérdida. Las eléctricas ganan más que nunca. La red que debería transportar esa energía limpia sigue sin dar abasto y necesita una reforma e inversiones urgentemente. Hay una gran contradicción entre estas dos realidades.
La ONU presenta la evaluación científica más completa sobre el deterioro de los océanos
La tercera edición del World Ocean Assessment de Naciones Unidas, elaborada por cientos de científicos, confirma que los océanos atraviesan uno de los momentos más delicados de las últimas décadas por el efecto combinado del calentamiento, la contaminación por plásticos y la sobreexplotación pesquera (ECOticias). Los microplásticos afectan ya a más de 4.000 especies marinas, desde organismos diminutos hasta peces, aves y mamíferos. El nivel del mar, que subía menos de dos milímetros al año antes de 2015, alcanzó los 4,3 milímetros anuales en 2023, y el informe calcula que un tercio de las costas bajas del planeta perderá más de 100 metros de terreno para 2050. El Ártico, además, podría quedarse sin hielo durante los veranos hacia mediados de este siglo, con efectos directos sobre las corrientes oceánicas y el clima global. El catedrático Pablo Sánchez-Jerez, de la Universidad de Alicante y uno de los autores del informe, recuerda que la salud del océano sostiene buena parte de la producción mundial de alimentos. El deterioro avanza fuera de la vista de la mayoría, pero condiciona ya la seguridad alimentaria y climática de todo el planeta.
La goma arábiga de los refrescos y cosméticos financia en silencio la guerra en Sudán, advierte la ONU
Un informe de la Oficina de Derechos Humanos de la ONU documenta cómo la economía de guerra en Sudán expone a las cadenas de suministro globales a graves riesgos, con la goma arábiga como caso práctico (OHCHR). Sudán concentraba entre el 70% y el 80% de las exportaciones mundiales de goma arábiga cruda antes del conflicto, un ingrediente presente en refrescos, cosméticos y productos farmacéuticos de medio mundo. El informe documenta amenazas, detenciones arbitrarias, saqueos y extorsión contra quienes participan en ese comercio, y describe cómo la mercancía cambia de ruta según qué bando controla el territorio, dificultando trazar su origen real una vez llega a los mercados internacionales. El Alto Comisionado, Volker Türk, señaló que la riqueza de recursos de Sudán debería beneficiar a su población, y que en cambio sirve para prolongar el conflicto. Pidió a los Estados reforzar la trazabilidad y a las empresas someter sus cadenas de suministro a una diligencia debida más estricta, con escrutinio real de rutas, intermediarios y posible reetiquetado. Ninguna empresa que compra goma arábiga sudanesa puede ya alegar que no sabía de dónde venía. Este es uno de los conflictos más salvajes que ahora mismo están sucediendo, pero la opinión occidental lo ignora permanentemente.
La próxima edición de Está pasando... llega en agosto, con un nuevo ritmo semanal los martes.
¿Qué exige más responsabilidad: que una máquina admita haber roto una regla, o que una empresa reconozca de dónde viene lo que compra?
