Esta edición reúne cuatro historias sobre la disputa por recursos cada vez más escasos. En Estados Unidos, el rechazo vecinal a los centros de datos de inteligencia artificial se ha convertido en tema central de las elecciones de mitad de mandato, con el agua y la electricidad como argumentos centrales. Washington acelera en paralelo, con respaldo del Ejército, su propia cadena de suministro de tierras raras. Los incendios en el noroeste del país, los peores en treinta años, superan ya los tres millones de acres calcinados. Y el Consejo de Seguridad de la ONU debate cómo evitar que el hambre siga usándose como arma de guerra, mientras la crisis del estrecho de Ormuz amenaza con empujar a 45 millones de personas más hacia el hambre.
El rechazo a los centros de datos de IA se convierte en tema central de las elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos
La oposición vecinal a los centros de datos que alimentan la inteligencia artificial ha dejado de ser un conflicto local de zonificación para convertirse en un asunto electoral de primer orden en Estados Unidos (Infobae). Una encuesta de Yale de junio revela que el 53% de los republicanos conservadores y el 74% de los demócratas liberales se oponen a que se construyan estas instalaciones cerca de sus comunidades, unidos por la preocupación sobre el consumo de agua y electricidad. En Virginia, sede de más de 660 centros de datos, la comodidad de los votantes con nuevos proyectos cayó del 70% en 2023 al 35% en 2026. En Utah, un proyecto de 16.187 hectáreas pensado para consumir más electricidad que todo el estado provocó una sesión municipal tan tensa que los comisionados terminaron la reunión de forma remota. La presidenta de la AFL-CIO, la mayor federación sindical del país, ya avisó a los aspirantes a la presidencia de 2028: los trabajadores deben ir antes que los algoritmos. Los bancos, según fuentes citadas esta semana por La Nación, empiezan a incorporar la oposición vecinal como un factor de riesgo a la hora de financiar nuevos proyectos.
Estados Unidos acelera con respaldo militar la construcción de una cadena de suministro de tierras raras propia
El Ejército de Estados Unidos respaldó en apenas seis semanas a REalloys, una empresa especializada en el procesamiento de tierras raras, con financiamiento institucional de 100 millones de dólares y una serie de acuerdos para asegurar materias primas procedentes de Norteamérica y Groenlandia (Escenario Mundial). Uno de los hitos centrales es la selección de la compañía para negociar un contrato exclusivo a largo plazo que permitirá construir y operar una planta comercial de procesamiento de tierras raras pesadas dentro del Depósito del Ejército de Tooele, en Utah. Estas materias primas resultan esenciales tanto para la industria de defensa como para las turbinas eólicas, los vehículos eléctricos y los imanes de alta potencia que sostienen buena parte de la transición energética. Washington busca reducir su dependencia de China, que controla la mayor parte de la capacidad mundial de procesamiento, antes de que entren en vigor nuevas restricciones previstas para 2027. La carrera por las tierras raras deja de ser un asunto exclusivamente comercial y pasa a formar parte explícita de la estrategia de seguridad nacional estadounidense.
Los incendios en el noroeste de Estados Unidos superan los tres millones de acres calcinados, la peor temporada en treinta años
Los incendios forestales que arrasan Washington y Oregón han quemado ya más de tres millones de acres combinados, con más de cuarenta grandes focos activos y la peor temporada registrada en ambos estados en más de tres décadas, según el Centro Nacional Interagencial de Incendios (Central Oregon Daily). Solo en el condado de Spokane, más de 65.000 personas fueron evacuadas y unas 700 viviendas quedaron destruidas; el presidente Trump firmó una declaración de emergencia federal para canalizar recursos hacia los equipos locales. A escala nacional, Estados Unidos acumula ya 5,15 millones de acres calcinados en 2026, la tercera cifra más alta registrada para estas fechas, solo por detrás de 2022 y 2017. El humo ha degradado la calidad del aire en amplias zonas del país, con alertas activas hasta en Idaho, Montana y Wyoming. Los científicos atribuyen la gravedad de la temporada a una combinación de sequía prolongada, escasa humedad y rachas de viento intensas, agravadas por el calentamiento global.
El Consejo de Seguridad de la ONU debate cómo frenar el hambre como arma de guerra mientras la crisis de Ormuz amenaza a 45 millones de personas más
El Consejo de Seguridad de la ONU celebra este mes un debate de alto nivel sobre la inseguridad alimentaria derivada de los conflictos armados, a propuesta de la presidencia danesa, con la participación del secretario general António Guterres y la directora en funciones del Programa Mundial de Alimentos, Carl Skau (Security Council Report). El informe del secretario general sobre protección de civiles confirmó que en 2025 se registraron, por primera vez en dos décadas, dos hambrunas simultáneas en el mismo año, en Sudán y en la Franja de Gaza, y que 147 millones de personas en 19 países sufrieron inseguridad alimentaria provocada por conflictos. El riesgo de hambruna persiste hoy en cuatro contextos: Sudán, Sudán del Sur, Gaza y Somalia. La crisis en el estrecho de Ormuz añade una presión adicional: la escasez de fertilizantes derivada del bloqueo amenaza con reducir las cosechas del segundo semestre, y el Programa Mundial de Alimentos calcula que hasta 45 millones de personas más podrían caer en el hambre si los precios del petróleo se mantienen elevados. En Sudán, cerca de 19,5 millones de personas, dos de cada cinco habitantes del país, ya sufren niveles altos de inseguridad alimentaria aguda.
La próxima edición de Está pasando... llega el martes 18 de agosto.
¿Qué recurso decidirá antes el rumbo de esta década: el agua y la electricidad que exige la inteligencia artificial, o los alimentos que la guerra sigue negando a millones de personas?
