13 febrero 2026

El retroceso climático de Trump: Una amenaza para el futuro del Planeta

La reciente decisión del presidente estadounidense Donald Trump de eliminar el dictamen de peligro, que reconocía científicamente que seis gases de efecto invernadero son perjudiciales para la salud, representa un golpe devastador a los esfuerzos globales contra el cambio climático. Esta acción, que el mandatario celebra como la mayor acción de desregulación en la historia estadounidense, revela una peligrosa apuesta por los intereses económicos de corto plazo sobre la supervivencia del planeta.

𝗖𝗼𝗻𝘀𝗲𝗰𝘂𝗲𝗻𝗰𝗶𝗮𝘀 𝗽𝗮𝗿𝗮 𝗲𝗹 𝗖𝗮𝗹𝗲𝗻𝘁𝗮𝗺𝗶𝗲𝗻𝘁𝗼 𝗚𝗹𝗼𝗯𝗮𝗹


Estados Unidos, siendo el mayor contribuyente histórico al calentamiento global, ha decidido nuevamente retirarse del Acuerdo de París y eliminar las regulaciones sobre emisiones de vehículos implementadas entre 2012 y 2027. Los sectores de transporte y energía, responsables cada uno de aproximadamente una cuarta parte de las emisiones de gases de efecto invernadero en el país, quedarán ahora sin las regulaciones que los obligaban a medir, informar y cumplir con las normas federales.


𝗘𝘀𝘁𝗲 𝗿𝗲𝘁𝗿𝗼𝗰𝗲𝘀𝗼 𝗻𝗼 𝘀𝗼𝗹𝗼 𝗮𝗳𝗲𝗰𝘁𝗮 𝗮 𝗘𝘀𝘁𝗮𝗱𝗼𝘀 𝗨𝗻𝗶𝗱𝗼𝘀, 𝘀𝗶𝗻𝗼 𝗾𝘂𝗲 𝘁𝗶𝗲𝗻𝗲 𝘂𝗻 𝘦𝘧𝘦𝘤𝘵𝘰 𝘥𝘦𝘮𝘰𝘭𝘦𝘥𝘰𝘳 𝗲𝗻 𝗹𝗼𝘀 𝗶𝗻𝘁𝗲𝗻𝘁𝗼𝘀 𝗴𝗹𝗼𝗯𝗮𝗹𝗲𝘀 𝗱𝗲 𝗳𝗿𝗲𝗻𝗮𝗿 𝗲𝗹 𝗰𝗮𝗹𝗲𝗻𝘁𝗮𝗺𝗶𝗲𝗻𝘁𝗼 𝗱𝗲𝗹 𝗽𝗹𝗮𝗻𝗲𝘁𝗮.

Esta decisión va más allá de eliminar regulaciones: condena activamente el uso de energías renovables como la solar y eólica, cancelando proyectos en estados demócratas mientras promueve los combustibles fósiles . La industria de vehículos eléctricos, donde Estados Unidos aspiraba competir con China, queda desmantelada tras eliminar los incentivos fiscales de la era Biden.

La confirmación oficial del negacionismo climático de la Administración estadounidense representa el retroceso más radical en materia de política climática hasta el momento.


¿𝗧𝗲𝗿𝗿𝗼𝗿𝗶𝘀𝗺𝗼 𝗔𝗺𝗯𝗶𝗲𝗻𝘁𝗮𝗹? 𝗦𝗶𝗻 𝗱𝘂𝗱𝗮


Cuando un gobierno rechaza deliberadamente los hallazgos científicos, sabotea los esfuerzos internacionales de protección climática y pone en riesgo el futuro de las próximas generaciones, debemos preguntarnos: ¿no constituye esto una forma de terrorismo ambiental? Terrorismo no en el sentido tradicional, pero sí como una amenaza sistemática e intencional contra la seguridad ambiental global.

La Agencia de Protección Ambiental estadounidense ha vinculado las recientes catástrofes naturales a los efectos del calentamiento climático, y sin embargo, la respuesta de esta administración ha sido eliminar las protecciones existentes.

Esta postura no es solo negligencia: es una agresión consciente contra el equilibrio ecológico del planeta, donde las víctimas no son inmediatas ni visibles, pero serán millones en las décadas venideras.

Creo que como profesionales y ciudadanos globales, tenemos la responsabilidad de no estar callados y cuestionar políticas que priorizan ganancias económicas temporales sobre la habitabilidad del planeta.

𝘌𝘭 𝘤𝘢𝘮𝘣𝘪𝘰 𝘤𝘭𝘪𝘮𝘢́𝘵𝘪𝘤𝘰 𝘯𝘰 𝘦𝘴 𝘶𝘯𝘢 𝘰𝘱𝘪𝘯𝘪𝘰́𝘯 𝘱𝘰𝘭𝘪́𝘵𝘪𝘤𝘢, 𝘦𝘴 𝘶𝘯𝘢 𝘳𝘦𝘢𝘭𝘪𝘥𝘢𝘥 𝘤𝘪𝘦𝘯𝘵𝘪́𝘧𝘪𝘤𝘢 𝘲𝘶𝘦 𝘳𝘦𝘲𝘶𝘪𝘦𝘳𝘦 𝘢𝘤𝘤𝘪𝘰́𝘯 𝘶𝘳𝘨𝘦𝘯𝘵𝘦.